Tagoror Achinech     Asociación Socio-Cultural

08-09-2008

El neoliberalismo más brutal se ceba con la sanidad en el sur de Tenerife

La globalización y el neoliberalismo son dos hermanos siameses que el siglo XX nos ha dejado como legado. Mientras el primero se encarga de desarrollar procesos en el interior de la economía, a través de la universalización de los medios de comunicación y de algunos valores culturales, el segundo, programa el sistema para que todos se acoplen al proceso impuesto por su pariente.

El neoliberalismo rechaza la intervención del Estado en la economía, despreciando el fundamento de la noción del socialismo real, defendiendo el mercado como única forma para lograr la regulación económica en todos los pueblos. Para ello se hace necesario que los distintos gobiernos sean proclives a esta fórmula, erradicando toda intervención de la administración en el mercado.

Con la intervención en los medios de comunicación es relativamente sencillo el inculcar la idea de que lo privado es más efectivo y rentable que lo público, dejando sin oposición, la privatización de los servicios públicos, ya que éstos por su componente social, es un obstáculo para la finalidad propuesta: “el desarrollo de la economía global”. Pasando a ser el neoliberalismo el mayor y más sanguinario depredador del llamado estado del bienestar.

Los recursos naturales, cada vez más escasos, están gestionados por empresas privadas, sin que se les requiera ninguna aportación social o altruista, que ante la carencia de ideología de las empresas, éstas solo tienen el objetivo de mejorar sus cuentas de resultados, utilizando todos los medios a su alcance. El agua, la energía y el tratamiento de los residuos, han sido el pastel más gustoso donde las multinacionales les han hincado el diente, ocasionando grandes problemas que soporta la ciudadanía. Tampoco los sistemas empresariales tradicionales, se han escapado de la voracidad de este modelo, con la aparición e implantación de grandes superficies, que como el peor huracán ha devastado la red comercial y distribución de la riqueza de los comercios tradicionales.

El apetito voraz que tiene el neoliberalismo no conoce fronteras y, entre sus objetivos se ha marcado los dos grandes pilares del estado del bienestar: La educación y la sanidad. Haciendo que el ser humano pase de ser una persona instruida a un recurso humano y, el enfermo de paciente a cliente.

Este panorama tiene una visión más dantesca en el sur de Tenerife, donde la inexistencia de políticas culturales, sociales y medioambientales, es parte del paisaje selvático en que se ha convertido esta parte de la isla, prevaleciendo la lucha del hombre por el hombre y, campo abonado para la expansión de políticas neoliberales.

La histórica necesidad de un hospital público es el mayor exponente de este perverso sistema en esta parte de la isla. No sólo se fomenta y potencia la sanidad privada, sino que se condiciona el derecho a todos los ciudadanos al acceso a unos servicios sanitarios, que son imprescindibles.

La privatización de los servicios sanitarios ve más allá del hospitalario. El transporte es otro de los sistemas que ha pasado a manos de los complacientes amigos de los que se han instalado en el poder, para mayor gloria de los empresarios sin escrúpulos y máxima desgracia para una humanidad condenada a la muerte social, donde el derecho, la libertad, la solidaridad y la dignidad, han quedado sepultada por el monstruo del poder económico y, sellada por la corrupción.

El número de ambulancias, concertadas por el servicio canario de salud, destinadas al sur de Tenerife, son de 10 más una medicalizada, todas ellas de una empresa privada que obtiene sus beneficios con los desvíos de una parte de nuestros impuestos.

A nadie se le escapa que este servicio es deficitario, generando la aparición, de forma sorprendente, de empresas de transporte sanitarios (Ambulancias privadas), que colocadas estratégicamente se ofrecen para los transportes de enfermos desde la clínica privada del sur al área metropolitana, al precio de 150 euros por traslado. Erradicando el derecho a una sanidad digna, para convertirlo en un privilegio.

Denigrante es el trato a que se ven sometidos los familiares y amigos de los enfermos, que al ver que no llega una ambulancia concertada, opta ante la necesidad y desesperación, por la contratación previo pago, de un servicio de transporte sanitario, el cual debería ser facilitado de forma gratuita desde la administración, con un servicios de titularidad y gestión pública, y nunca utilizarse el sufrimiento, ni la desesperación humana, para el enriquecimiento personal.

La situación es humillante para la sociedad pero insuficiente para la avaricia de este sistema, anunciando que para el año 2009 se pretende reducir este escaso número de ambulancias concertadas, lo que determinará que se impondrá definitivamente, el copago en el transporte sanitario.

La lucha social en defensa de un hospital público para el sur suroeste de Tenerife debe continuar, pero si realmente queremos salvar los pocos derechos que aun nos quedan, debemos luchar contra el neoliberalismo, de lo contrario sería como podar una mala hierba, que volverá a retoñar con más virulencia, de ahí que la única solución sea arrancarla de raíz.

Toño Linares

Sobre el 'hospital' del Sur y el chanchullo de la privatización de la sanidad en Tenerife

           

Hace diez años el consejero de sanidad afirmó que el sur ya tenía hospital.

           

El indignante retraso del hospital del sur

El Capitalismo Neoliberal del Siglo XXI

IUC denuncia que se está fomentando el copago del transporte sanitario



El PSOE considera "injustificable" la reducción del servicio de ambulancias

Los socialistas denuncian que se favorece la sanidad privada en detrimento de la pública

DIARIO DE AVISOS. ARONA

El concejal y portavoz del grupo socialista en el Ayuntamiento, Francisco García Santamaría, y el secretario general local de juventudes socialistas, Yeray Martín, creen que es "injustificable" que se reduzca a partir de enero de 2009 el servicio de transporte sanitario urgente que prestan las ambulancias para la zona sur, algo incomprensible, teniendo en cuenta el significativo aumento poblacional en la comarca sureña.

García Santamaría recuerda el "calvario" que supuso para los pacientes la huelga de las ambulancias del año pasado, "para que ahora la noticia sea que para el comienzo del próximo año, el servicio no solo no se potencie, sino que se vaya a ver reducido".

"En la zona sur", apunta Yeray Martín, "contamos para atender a toda la comarca, es decir, desde Güimar a Santiago del Teide, con una sola ambulancia medicalizada y 10 ambulancias de soporte básico, medios que, como se ha venido demostrando, son totalmente insuficientes para cubrir las necesidades sanitarias urgentes". Ahora el Gobierno de Canarias, por medio de Gestión Sanitaria Canaria, "no refuerza este servicio asistencial como era de esperar, sino que una ambulancia básica que hasta ahora prestaba un servicio de 24 horas se quita por una sanitarizada que solo va a prestar un servicio de 12 horas", indica.

"Cuando todavía no nos hemos recuperado del anuncio de Paulino Rivero, cuando en la visita al Valle de San Lorenzo informó del indignante retraso del hospital del sur, cuando desde hace semanas se escuchan los tambores de guerra del próximo cierre del Centro de Salud de Las Galletas, y cuando llevan más de un año paralizadas las obras del hospital del sur y recientemente la constructora adjudicataria decidió la retirada de una de las grúas situada donde se ubicará la futura instalación, cuestión que nos abre más interrogantes, da la impresión que el ejecutivo canario vuelve a poner al descubierto que va a continuar fomentando la sanidad privada en detrimento de la pública", argumenta Santamaría.

Los socialistas confían en que Gestión Sanitaria se dé cuenta de que el actual servicio de ambulancias es "totalmente deficitario", y piden que esta prestación sanitaria básica y fundamental "se potencie teniendo en cuenta dos parámetros, uno sanitario, que es la lejanía de los centros hospitalarios en la zona metropolitana, y otro político", refiriéndose a las palabras de Rivero de que "esta legislatura es la de las personas".

Fuente Diario de Avisos